Urtubey, la megaminería y campaña en la UNSa: la charla que no fue

La inexistente Juventud Universitaria Peronista, que intenta desembarcar en la Universidad, promovió una actividad proselitista para la campaña con el “gancho” de la Megaminería. Algunos estudiantes estallaron en medio de la charla porque no hablaban nada de lo que ellos fueron a escuchar.

por Emiliano Frascaroli

La intención de Juan Manuel Urtubey y Manuel Santiago Godoy para desembarcar en la Universidad Nacional de Salta es un hecho, aunque sea terreno hostil. Todo comenzó cuando el Gobernador “aceptó” dar clases en la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales en pleno período electoral, previo consentimiento del actual decano de esa institución y exrector de la casa de estudios, Víctor Hugo Claros, también candidato a Diputado Provincial por el oficialismo. El segundo movimiento fue ponerle fichas a la juventud.

La inexistente JUP en Salta, que intenta poner los pies en la UNSa, promovió una charla que no les salió para nada bien. Se iba a tratar la cuestión de la Megaminería, pero en su desenlace se enfocaron- antes que nada- en el proselitismo que la campaña electoral demanda. “Gracias al Justicialismo se aprobó por unanimidad la Ley 26.160”, alardeaban a los cuatro vientos, como si el peronismo se redujera en el Partido Justicialista y como si Juan Carlos Romero, ausente en la votación, no fuera parte del engorroso y re-significado justicialismo salteño.

En la actividad estaban Miguel Siares, titular del Instituto de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS), un docente de la Facultad de Económicas que asesora al espacio al cual pertenece la Diputada Provincial por Cachi, Liliana Guitían, ahora candidata a Diputada Nacional en la lista que encabeza el renovador Andrés Zottos.

Luego de pasar más de 60 minutos desde el horario fijado para el inicio, al menos 10 estudiantes de la Tecnicatura Superior en Minería de Campo Quijano interrumpieron la charla para manifestar su descontento. “Tenemos que presentar un informe como parcial sobre Megaminería y la verdad que no hablaron nada de eso”, disparó una estudiante. Y sugirió que “la próxima vez que hagan publicidad pongan que se viene a hablar de política y hacer campaña; (…) por respeto no me levanté antes” ya que “no se tocó en profundidad lo que yo venía a escuchar” agregó. El cansancio se hacía notar. Y el informe que presentar en la Ferninoa para defender el trabajo minero les exigía recabar información pertinente.

El modelo

¿Qué posición ha tomado usted como Diputada por Cachi ante el Decreto 1377/16 de Juan Manuel Urtubey que flexibilizó la compra de tierras en la Pre- Puna y los Valles Calchaquíes?– consultó este cronista

Respuesta: Nosotros planteamos nuestra posición y lo hablamos con el Gobernador, porque si bien es una Ley Nacional que establece la cantidad de hectáreas mínimas para la venta extranjera, acá, si se toman otras medidas, a nosotros- la verdad- es que ni la primera ni la segunda nos marcan nuestras subdivisiones, que son pequeñas, son todos pequeños propietarios, y las grandes extensiones que tenemos son todas tierras fiscales en donde necesitamos inversión para ponerlas productivas: no hay agua, no hay luz; es una cuestión que la debemos debatir. En ese momento, yo pensaba ponerle algunos condicionamientos pero no lo podemos hacer desde la Legislatura Provincial- respondió Liliana Guitián, actual diputada provincial y candidata a diputada nacional.

P: Entonces ¿estaría primando un modelo extractivista en el sentido de que dicen “necesitamos explotar estas tierras”?

R: En esas tierras que están improductivas, que no están ocupadas, a veces necesitamos- también- hacerlas productivas. Tampoco son tierras que tengan forestación ni nada. Por lo menos en lo que pasa en los Valles Calchaquíes. En la zona agrícola todo lo que tiene título está siendo productivo y tiene título privado; lo que no tiene título es lo que no es productivo y lo que hoy no se está utilizando. Entonces por ahí sí está bueno buscar alguna inversión para producirla, para generar empleo, para generar alguna salida laborar y la gente no tenga que migrar y buscar alguna actividad en otro lugar. Vamos a discutir ese tema. Será una cuestión que vamos a plantear en el Congreso de la Nación.

 

No se podría caracterizar si está “bien” o “mal” pensar como piensa la política-económica la candidata a Diputada Nacional por el oficialismo provincial. Aunque sí se puede interpretar que la lógica de que si saco los recursos naturales me sirve y si no lo hago no me sirve es más bien una mirada que no atiende la importancia de tierras fiscales donde en muchísimos casos habitan comunidades originarias, sino más bien a la productividad que el mercado internacional ordena.

Tampoco es menos importante tener en cuenta que la extranjerización de la tierra y, por consiguiente, de nuestros recursos naturales provocan daños al ecosistema y a la vida misma de las personas: contaminación al aire, tierra y agua y yugo a los pobladores locales para ser mano de obra barata. Es de público conocimiento que en el Chaco Salteño, por ejemplo, la frontera agrícola se expande obligando a los pueblos indígenas a emigrar de sus territorios ancestrales por empleo público o privado precarizado y que la Puna no sólo es rica en materia de diversidad cultural- albergando diferentes etnias- sino también en recursos naturales, lo cual propicia el desembarco de multinacionales que ofrecen dar la mano de obra que el Gobierno no.

El hecho de pensar a la explotación de recursos naturales como algo positivo no implica que exista un previo consenso con los pueblos indígenas, ni mucho menos que las actividades favorezcan a las comunidades, sino por el contrario, dejan entrever el modelo de economía que buscan: eliminación de retenciones a mineras, liberación de la tierra en pos de su privatización y extranjerización de los recursos.