Una fácil elección

El domingo se medirá, casi como un termómetro social, la actual gestión de gobierno. Sin embargo, también entran en juego en las urnas la salud del kirchnerismo y el papel de la izquierda.

por Emiliano Frascaroli

Las PASO de mañana serán la primera evaluación popular sobre el gobierno de la Alianza Cambiemos tras 18 meses de gestión. Se expone así, tal vez, un escenario similar al de 2015, aunque bien se sabe que elegimos legisladores. Llegamos a las urnas con una –construida- polarización entre el kirchnerismo y el macrismo, al estilo pasado/presente, que invita a utilizar la memoria. Y, también, brinda opciones para quienes no se siente cómodos con las vertientes anteriormente nombradas. Cualquier persona podría pensar que las elecciones de mañana son una encrucijada. Sin embargo, podríamos decir que se desprende una fácil elección. Veamos.

La cuestión Nación, espacio por espacio

Si bien es cierto que elegimos legisladores provinciales y municipales, no menos importantes, también es cierto que hay una cuestión crucial por las bancas nacionales. En el Congreso Nacional van a votar: si se debe subir la edad jubilatoria o no; si pasarán a manos privadas YPF y Aerolíneas Argentinas; si se completa el proceso de monopolización de las comunicaciones; el Presupuesto para 2018, en el cual se verá si continúan vaciando programas por los Derechos Humanos, contra la violencia de género y socio-educativos, o no; reformas tributarias que van a establecer si se debe retener recursos a quienes más tienen o al pueblo trabajador; si se concreta la flexibilización laboral que han encaminado al mejor estilo brasileño; etcétera. Por todo eso, resulta sumamente importante qué orientación tendrán aquellas personas que se sumen como Diputados Nacionales.

En Salta, el Frente oficialista Unidad y Renovación, que encabeza el gobernador Juan Manuel Urtubey, presenta figuras a pedido especial de El Presidente: Posadas, Escudero, Sierra, Paz Posse, Nieva y Zottos representarán los intereses de un gobernador muy allegado a Macri y con aspiraciones presidenciales. El arquetipo de sus figuras, algunas provenientes del Romerismo, aclara las aguas al momento de elegir, por más que en la opinión pública marquen distancia de Cambiemos. Van a ser colaboradores de Macri.

Sin embargo, quienes sí explicitan su pre-candidatura dentro de la segunda Alianza son Martín Grande y Rubén Correa, ambos del frente Cambiemos País, el espacio que hoy pareciera dirigir el intendente de la Ciudad y excandidato a vicepresidente de Sergio Massa, Gustavo Ruperto Saenz, hoy más cercano a Mauricio Macri. Ambos pre-candidatos del proyecto de ajuste y privatización actual.

Sobre Carlos Zapata, el candidato del caricaturesco y actual diputado nacional Alfredo Olmedo, no hay mucho qué decir. Ya lo dijo todo el empresario de la soja que supo tener esclavos en su finca de la Rioja. Imagínese si su economista logra conquistar una banca.

Hasta aquí habla el presente: el oficialismo a nivel Nación, Provincia y Ciudad con Macri, Urtubey y Saenz respectivamente le preguntan al pueblo de Salta cómo han ejecutado la política que dirime el rumbo y establecen las condiciones de vida. Ahora, analicemos y comparemos las posibilidades restantes. A entender de quien suscribe, las únicas con miras a las mayorías argentinas, el pueblo trabajador.

En contraposición del presente transcurrido nos queda un pasado con experiencias a la vista. Dos proyectos políticos con diferencias sustanciales por donde se lo mire. Para hablar del kirchnerismo existen doce años de ejemplos que, tal vez, se puedan sintetizar de la siguiente manera: ascenso de las clases de ingresos bajos y medios a través de una política económica-social orientada a las clases populares; reconocimiento de derechos históricamente retaceados, como los años de aporte para las trabajadoras de la casa, la Asignación Universal por Hijo o el Progresar, entre otros; redistribución de la riqueza a través del cobro de retenciones a las multinacionales mineras, impuestos a la soja y a la riqueza, arancel a la importación (también para proteger el trabajo local); fuerte incremento en el gasto público con programas socio-educativos (Conectar Igualdad) que fomentaron la inclusión social; una impronta claramente comprometida a los Derechos Humanos; y el fomento al desarrollo tecnológico nacional, lo cual permitió colocar los satélites ARSAT 1 y 2 en el espacio; etcétera. El candidato de ése proyecto que comenzó Néstor Kirchner y continuó Cristina Fernández, en Salta, es el actual intendente de Tartagal Sergio “Oso” Leavy, quien encabeza el Frente Ciudadano Para la Victoria. La separación del Partido de la Victoria de la línea de Urtubey, como la participación de CFK por fuera del Justicialismo, marcaron quiénes son los verdaderos representantes de un modelo político que plesbicita su reconstrucción con voluntades allegadas del campo nacional y popular.

Sin embargo, también habla la experiencia que arroja el papel del actual diputado nacional y candidato a renovar su banca por el Frente de Izquierda de los Trabajadores, Pablo López. El dirigente histórico del Partido Obrero ha votado, por ejemplo, contra el pago a los fondos buitres que allanó el camino al re-endeudamiento; se manifestó en contra del ajuste en el gasto público como así también plantó bandera contra la apertura indiscriminada del mercado; rechazó la designación de los jueces supremos que luego dieron lugar al beneficio 2×1 a genocidas de la dictadura cívico-militar; brindo apoyo a trabajadores que sufrieron la avanzada de la patronal contra sus derechos; etcétera. López busca conquistar nuevamente los 120 mil votos que lo llevaron al Congreso de la Nación en 2013. Y su rol en los últimos cuatro años le favorecen.

El voto y la estrategia

Sin ánimos de olvidar a nadie, también se encuentra el partido del emperador puntano Rodríguez Saá, Compromiso Federal, quien lleva a la cabeza a Yayo Pérez. De tradición progresista, con poco conocimiento público y menores posibilidades de conquistar la banca, buscan superar las PASO y abrirse camino hacia Octubre. En el mismo lugar se encuentra el Movimiento Socialista de los Trabajadores con Cecilia Gómez a la cabeza. Asimismo se encuentra el Frente Popular para la Liberación, con el médico Edmundo Falú apostando a la banca nacional y una aglutinación de fuerzas políticas de centro-izquierda que decidieron no competir en la interna del Frente Ciudadano y abrieron camino por aparte. No obstante, las posibilidades de conquistar una banca y no cederla a los representantes de la desigualdad son más pequeñas: el amperímetro de las urnas hablará por sí solo en Octubre. Ahora, a pesar de que no sea saludable por motivos varios, se puede “probar”.

Las opciones que se presentan son claras: para quienes estén atravesando una situación que no favorece la economía de la casa o hayan sentido que fueron vulnerados en sus derechos, el camino no es ni Macri, ni Urtubey, ni Saenz, que son prácticamente lo mismo; para quienes deseen apostar a la reconstrucción del kirchnerismo, el proyecto político que arroja 12 años de ejemplos, está Sergio “Oso” Leavy; y para quienes no se sienten cómodos ni con el actual gobierno ni con el anterior, está Pablo López del Partido Obrero, quien cumple el primer ciclo de la izquierda salteña en una banca nacional.

Así, sin más, nos encontramos con un panorama, llamémosle, de fácil elección. Cada persona evaluará cómo ha vivido y vive a través de la herramienta que otorga la democracia representativa: el voto. Y ése voto se verá reflejado en el Congreso de la Nación.Candidatos del pueblo trabajador, los hay. Sólo hay que saber correr las ramas, desempolvar apellidos e hilvanar relaciones para encontrarlos. Tu voto habla.