Pacto Fiscal: quién gana y quién pierde tras el acuerdo de gobernadores con Nación

Con la ausencia de Rodríguez Saá, gobernadores pactaron con Nación eliminar diferencias en producción de bienes, congelar impuestos a inmobiliarias y sacar impuestos a los combustibles. El impacto en los municipios. Ganadores y perdedores de una reforma impositiva.

por Emiliano Frascaroli

La cruzada que realizaron el Ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el Presidente Mauricio Macri para lograr un acuerdo con las Provincias tuvo éxito: el único ausente fue el mandatario de San Luis, Alberto Rodríguez Saá. El conocido Pacto Fiscal promueve una reforma en la tributación de empresas y, por tanto, en la recaudación del Estado. El alcance es total: incluye a municipios de todo el país. Además, estrecha vínculos con la reforma previsional que pretende subir la edad jubilatoria y cambiar la percepción de haberes.

“La reforma, en general, tiene un espíritu de liberalización del comercio pro-sector privado” explica a BUUFO Julio Ibarra, Lic. en Economía.

Entre los puntos sobre Ingresos Brutos el Pacto Fiscal pretende eliminar tratamientos diferenciales respecto a los lugares de producción de los bienes; desgrava los ingresos a la exportación de productos- excepto los vinculados a actividades mineras o hidrocarburíferas-; quita impuestos a prestaciones de servicios en el exterior y establece un mecanismo para fijar exenciones y contener alícuotas para que no superen porcentajes, entre las cuales podemos encontrar:

Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura y actividades en Explotación de Minas y Canteras: en 2018 será de 1,50%, en 2019 de 0,75% y a partir del 2022 las actividades estarán exentas de pago de impuestos;

Industria Papelera: del 7% en 2018 bajará progresivamente un (1) punto hasta que en 2022 sea de 3%.

Electricidad, Gas y Agua: en 2018 5%; en 2019 será del 3,75%; en 2020 baja hasta el 2,50%, el año próximo en 1,25% y, finalmente, en 2022 quedará exenta de alícuotas. (Con un máximo de 4 por ciento para residenciales).

Las actividades relacionadas con el juego, el tabaco y las bebidas alcohólicas no estarán alcanzadas por topes.

Por otro lado, respecto a los Impuestos a los Sellos, se eliminan tratamientos diferenciales según domicilio de las partes y fija no incrementar las alícuotas correspondientes a la transferencia de inmuebles y automotores, a actividades hidrocarburíferas y complementarias. En otras palabras, se eliminan impuestos a quienes ejercen actividades inmobiliarias, sin atender la concentración de propiedades en pocas manos y la emergencia habitacional; se agiganta la desigualdad.

El Gobierno propone “la eximición del IVA a las grandes inversiones, la eximición de impuestos a la transferencia de inmuebles y a los combustibles. Estas medidas- dice Ibarra- dan cuenta de la regresividad en materia económica”.

Y, de inmediato, habilita una ecuación: “se está pensando en impulsar el sector privado a partir de la disminución de impuestos”.

se está pensando en impulsar el sector privado a partir de la disminución de impuestos

“Si el impuesto al gasoil, por ejemplo, se elimina- como pareciera que sucederá-, casi automáticamente una parte de los subsidios a las empresas de transporte también. Entonces deberíamos preguntarnos si esto no implicaría un aumento del transporte público generalizado en toda la Argentina”, reflexiona el economista.

  • Buufo: ¿Quiénes son beneficiados y quiénes perjudicados con la reforma impositiva que busca el gobierno?
  • Ibarra: Tanto el IVA como el Impuesto a las ganancias, que son dos medidas que pagan los trabajadores, no se tocan. Por lo tanto, los beneficiarios serían las clases de altos ingresos.

En relación a la tributación a Municipios, el Pacto impulsa la creación de un régimen legal de coparticipación de recursos provinciales con los municipales; establecer la responsabilidad fiscal que acordaron jurisdicciones provinciales con Nación; impulsar un sistema único de liquidación y pago de tasas municipales; y, tal vez la más llamativa, promover la adecuación de las tasas municipales para que “sus importes guarden una razonable proporcionalidad” con el costo del servicio prestado.

Las reformas laborales, impositivas y del sistema previsional que impulsa el Gobierno de Mauricio Macri tienen fuertes vínculos entre sí y responden a un modelo de país. “Los argentinos se perciben lejos de estas reformas. No creen que los beneficie ni les vaya a cambiar un ápice su vida cotidiana”. Ésa fue la síntesis de Roberto Bacman, director del Centro de Estudios de Opinión Pública, tras un sondeo y análisis de 1500 opiniones de todo el país, un trabajo para el diario Página 12.

Como toda ley y cambios, existen sectores que son beneficiados y sectores que no; es decir, alguien debe ceder para que el otro se beneficie. En este caso, no se contempla la pérdida en la recaudación del Estado al “perdonar” impuestos a grandes empresas- mucho menos hacia dónde se redistribuyen esos ingresos- y, en paralelo, se pretende la unificación en las tasas municipales, siendo que cada jurisdicción ejerce una actividad en particular y conforma una estructura de trabajo distinta (en muchos casos la no industrialización del lugar deja abierta la incursión en el empleo público para el sustento de la vida, como por ejemplo localidades de la región norte, particularmente al interior salteño).