Nosotras movemos el mundo, Nosotras lo paramos

Por: Naty Fernandez

Para este 8 de Marzo se está llamando a un Paro Internacional de Mujeres, la elección de esta fecha no es azarosa ya que es el día en el que recordamos a las más de 120 mujeres que murieron en el incendio de un fábrica textil en Estados Unidos, producto de las terribles condiciones laborales en las que se encontraban.
Las mujeres siempre hemos sido protagonistas de grandes revueltas, sin embargo el manto de la historia nos hace preguntarnos de dónde salen estas mujeres que deciden parar el mundo este 8 de Marzo.
Es sabido que toda opresión genera una resistencia y también es sabido que hasta el día de hoy las mujeres vivimos en una sociedad asimétrica, que nos sigue definiendo tras la mirada masculina.
Somos conscientes que todos en esta sociedad “heredamos” de nuestros padres, madres y abuelos la mentalidad con la que vivimos hoy y aunque hemos logrado profundas transformaciones el camino hacia la igualdad es bastante largo todavía (sólo en relación al trabajo formal la Organización Internacional del Trabajo establece que al ritmo que vamos la brecha salarial entre hombres y mujeres sería zanjada a mediados del 2086).
Si queremos entretejer el recuerdo de la resistencia femenina debemos retroceder unos cuantos miles de año, sin embargo nuestra historia más reciente nos trae a la memoria a las mujeres indígenas, que ante la conquista de las coronas europeas, en un acto profundo de amor y rebeldía ejecutaron infanticidios y suicidios masivos, estas mujeres luchadoras eligieron morir y ver a sus hijos muertos antes que entregarlos a los trabajos forzados y tortuosos que impusieron los conquistadores y sus hijos.
Son estas mismas mujeres, las que negadas a ser explotadas, fueron parte crucial en las batallas por la independencia de nuestro suelo americano, muchas de ellas formaban redes de espionaje e inclusive comandaban ejércitos, como lo hicieron Juana Azurduy y María la Parda (quien comandó un ejército en el norte del actual territorio argentino y fue relegada a ese lugar oculto de la memoria, donde hoy yacen muchas de nuestras libertadoras)
Las mujeres luchadoras que nunca dejaron de ser parte de la historia son las mismas que se organizaron en Bolivia siendo parte de la resistencia de lo que se conoció como las guerras del agua y del gas, generando así un quiebre en la política de nuestro país hermano, son las mismas que en el 2001 frente a la terrible hambruna que padecía nuestro pueblo bancaron las ollas populares y las que se plantaron a decir #ForaTemer tras el golpe institucional en Brasil, somos nosotras, las mismas que le hicimos el primer paro al gobierno de Macri bajo la consigna “La CGT toma el té y las mujeres tomamos las calles”.
Son las mismas mujeres que hoy, siguiendo las enseñanzas de nuestras abuelas, se posicionan frente a la violencia machista que saben se encuentra enquistada en un sistema que nos sigue hambreando y vulnerando los derechos esenciales de nuestros hijos y familias.
Es así, como a través de este pequeño pantallazo, que podemos visibilizar la resistencia que hemos sabido organizar las mujeres a lo largo de la historia y del globo y de esta manera entender de dónde surge este entramado solidario y fundamentalmente político que lleva a las mujeres a querer parar el mundo este 8 de marzo.
Como decía una querida compañera feminista a comienzos del S XX “Pidan trabajo, si no se los dan pidan el pan y si no les dan ni pan ni trabajo entonces tomen el pan”
Porque #VivasYLibresNosQueremos este #8M #NosotrasParamos

 

Foto: Dani Arjona

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