Los lustras, “parte del casco histórico salteño”

Los lustra botas quieren hacer su Asociación. Entre las negociaciones con el Gobierno emergen construcciones acerca de la imagen del trabajador de la calle. Además de limpiar zapatos, son guías turísticos y “parte del casco histórico de Salta”.

Por Emiliano Frascaroli – Foto: Matías Montiel

Juan es lustrabotas desde chiquito. Ahora, tiene una familia de cuatro niñas. Llegaron a la UNSa y hablaron con Buufo: quieren conformar la Asociación de Lustrabotas de Salta. Nos cuentan, además, que la economía anda mal y que quieren cambiar la imagen que la sociedad tiene de ellos para que no los discriminen.

Además de lustrar los zapatos, sirven como guías: “En el turismo también participamos: somos a quienes primero se recurre cuando el turista se pregunta: “¿Dónde queda la Catedral? ¿Adónde puedo…? “, contextualiza Juan, quien lleva una vida lustrando botas por las calles de una provincia con atracción turística relevante. Se torna cotidiano ser el GPS humano del visitante.

De tanto andar en la calle, la identidad construida es profunda. De hecho tienen su equipo de fútbol y quieren participar representando al microcentro salteño en los Torneos de Barrios. Su trabajo es multirubro y tiene larga data. Por eso es que consideran, tal como dijo Juan, “parte del casco histórico de Salta”.

“Somos parte del casco histórico de Salta”

“Yo estoy desde los 4 años, y hubo mucha gente antes que yo que fue Lustra Botas” enfatizó. Al mismo tiempo recuerda que “había un tiempo que nos querían correr” hasta que, luego de pelear con la policía y el gobierno, “se acercó el Dr. Cáceres”, quien les dio cajones y una chaquetita. Aunque advierte que “eran del gobierno de Salta del papá de Romero. Entonces cuando Roberto se fue, también se terminó todo esto ¡Todos nos quieren dar una mano! Pero cuando se cambia de político, o sube más arriba, se olvidan de la gente, de la clase media”. En la vida política, los políticos suelen persuadir a los sectores más postergados en época electoral. Desde la comunidad de Los Lustras esperan que ésta no sea una jugada más y que los olviden pronto.

“La gente no ve que también podemos tener objetivos. Somos gente de la calle, somos de carne y hueso, somos normales. Si tenemos gente que se equivoca, es como en todos lados ¿Por culpa de uno, pagamos todos? Buscamos darle al Lustra Botas un carisma. Algo que nos identifique” resume Juancito apelando a la sensibilidad social.

Ya tenemos el Presidente, el Vice-presidente, Tesorero… tenemos todo” interioriza Juan para que quede claro que las voluntades están y quieren armar la Asociación. Según comenta, el Concejo Deliberante gestionará los trámites para que puedan acceder a la personería jurídia: “dependerá ahora de Villada”, vaticina. “Si los canillitas han podido, los cadetes han podido, los tacheros han podido ¿Por qué un Lustra Botas no va a poder entonces?” compara con otros sectores del trabajo de la calle que avanzaron tiempo atrás en materia organizativa.

El factor dinero en la economía popular

En la economía salteña está todo mal. A nosotros lo que nos falta, es la plata” sintetiza uno de los más de 90 lustras que quieren formar su Asociación. Los trabajadores de la calle logran su sustento si el resto del pueblo trabajador tiene dinero para gastar; es la retroalimentación del mercado interno.

“Los changos me dicen ‘pongamos 50 pesos para esto’, pero también otros me dicen ‘no tengo, tengo que darle de comer a mi familia’. La economía está mal en Salta, pero te dicen ‘vos te haces llenar la cabeza’. Pero vos no te haces llenar la cabeza por nadie, vos mismo estás viendo lo que está pasando en la calle” explica Juan, quien todos los días camina las calles para obtener la moneda, haciendo una síntesis exhaustiva de la situación económica-social y del cruce de relatos con respaldo político antagónicos.

Y lo hace aún más gráfico:

el año pasado te llevabas 1000, 1200 y hoy en día te llevas 300, 400 pesos

Una caída abrupta. “Hoy en día, todo está al revés. Ya no es como antes, todo está podrido”.

El rol es claro, “si nosotros no cambiamos la situación, no sabemos adónde vamos a llegar. Un poco más y vamos a llegar a como esta Buenos Aires, van a robar celulares, van a matar gente” lamenta el lustra. “El gobierno tiene que cambiar la economía, cambiar la inflación, porque la mayoría de los Lustra Botas, los que laburan en la calle, los que están vendiendo en el Cofrutos, los que laburan de remisero, laburamos solamente para pagar el impuesto o la inflación (la luz, el agua, el gas, pagar las ollas) ¿Y qué te queda en el bolsillo? Nada” agrega. El combo de inflación (arriba del 40% cerró en 2016) y tarifazos a los servicios públicos se hace sentir.

El estigma social y la lucha por el cambio

“Hemos hablado con los changos. La mayoría lloró, y dice “sí, vamos a estar con vos”. Entonces les digo “tengo una reunión allá, que habla tal” y me dicen “¡Vamos todos!”. Íbamos a ir todos en colectivo, pero somos muchos y la misma policía nos discrimina porque somos Lustra Botas; nos miran con otros ojos porque somos gente de la calle” advierte sobre la fuerte discriminación, latente y creciente.

“nos miran con otros ojos porque somos gente de la calle”

 

Las intenciones de conformar la Asociación superan el fin en sí mismo. A través de la personería jurídica, “los lustras buscamos fortalecernos para enseñarle a los más jóvenes. Les enseñamos que no tienen que ser atrevidos con la gente, tienen que tratarla bien. Ese es el objetivo, enseñarles de abajo, porque queremos que ellos aprendan”. Además, pretenden que los niños vivan como tales y no tengan que trabajar, sino más bien estudiar: “nosotros queremos capacitaciones para que estudien también ¿Vos queres estudiar? Bueno, vos tenes la oportunidad para hacer un curso de 3 o 4 horas. Ahí le demostramos al gobierno que queremos cambiar”. Buscan el bienestar social porque ellos, los mayores, ya la vivieron: no pudieron estudiar y se dedicaron, desde siempre, a trabajar en la calle para sobrevivir.

También te puede interesar: “Los Lustras” quieren conformar su Asociación

“Los únicos que saben la calle, somos nosotros. La otra mitad, no lo sabe, porque ellos no pasan las mismas consecuencias que pasamos nosotros. Hay gente que son Lustra Botas, y no tienen donde vivir, o alquilan, o que tienen más hijos que yo y necesitan comprar bloques, chapa, y como está la economía hoy, te lo hace más complicado. La gente de la calle se la tiene que rebuscar como sea. Por los chicos, no por uno mismo, sino porque los chicos no tienen la culpa. La gente de clase media tiene su forma de expresarse, pero miran mal y dicen “los chicos tienen la culpa, tienen que trabajar”. Ahí te das cuenta que esa gente no vive lo que la gente de la calle vive” ilustró Juan aquella noche en la UNSa.

Los Lustras pretenden formar su Asociación y encaminar una organización más profunda que, además, permita participar de la vida política salteña. Piden que la sociedad cambie los estigmas que han construido e invitan a repensar su imagen. Sus convicciones prometen mucho; faltará el aporte del Estado para motorizar los objetivos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *