La Libertad de Expresión en tiempos de Macrismo

Haciendo memoria

Casi dos años después del histórico debate entre Scioli y Macri, instancia en la cual se dirimía el rumbo político y económico del país por cuatro años, y en la cual quedaría plasmada la estrategia política de la alianza Cambiemos de la cual se serviría para aplicar todo su arsenal de políticas pro libre mercado que atentan directamente contra el bienestar del pueblo. Dicha estrategia constaría de cinismo, mentira, negación y desviación de los hechos.

Lejano parece el horizonte donde la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual 26.522 parecía venir a poner en jaque los intereses oligopólicos de grupos mediáticos concentrados, situación que desde los mismos- en una postura de victimización- apelaron al discurso de: “TN puede desaparecer, la Ley SCA viene a restringir la libertad de prensa”, siendo en apariencia ésta sinónimo de libertad de expresión, cuando sabemos bien que cada significado conduce a diferentes puertos desde el momento mismo de su concepción-, es decir libertad de prensa=intereses económicos hegemonizados, libertad de expresión=pluralidad de voces con principios pluralistas. En lo moral son antagónicas en sí mismas, ya que una habilita, y la otra restringe.

Lógica del presente

La experiencia nos demuestra lo endeble de una Ley de SCA democrática, participativa, inclusiva y federal que vino a reemplazar una que venía vigente desde la dictadura, ante la codicia empresarial de unos pocos grupos. Pues bien, en el intento de frenar la conglomeración de capitales, otorgando 33% de licencias a organizaciones sin fines de lucro, de la sociedad civil, y comerciales, y reduciendo el porcentaje de éstas para evitar la oligo-monopolización del sistema de medios, por ejemplo; que proponía la nueva ley, inmediatamente Mauricio Macri, al asumir, mediante un decreto, la interviene, con devolución de favores de por medio a las corporaciones, porque:
Prorroga las licencias actuales por diez años, amplía la cantidad que puede tener un sólo medio permitiendo su transferencia, y fomenta la convergencia de medios (internet-cable-telefonía) en manos de un solo actor, en este caso el grupo Clarin, disuelve el AFSCA y el AFTIC y deja la aplicación de la ley en manos del ENACOM perteneciente al recién estrenado Ministerio de Comunicaciones, etc.

Vemos así que la concepción neoliberal es la que opera en la esfera del sistema mediático actual ya que, apela al estado como agente garante del libre mercado como forma de regulación, aunque sin la idea de la competencia empresarial como motor del mismo (rasgo característico del neoliberalismo) , ya que sus políticas inconstitucionales y arbitrarias tienden justamente a despejar el camino judicial para el desarrollo oligopólico, la acumulación de capital financiero, y la diversificación en todas las ramas de la cadena productiva informativa, con el peligro que esto representa si se entiende cómo operan éstos grupos en la creación de formas de percepción del mundo que la sociedad se hace sobre sí misma, en tanto interfiere directamente en la conciencia colectiva y el plano de lo cultural e ideológico.

La realidad habla por sí misma

Tomando la última afirmación es preciso ahondar un poco en la idea: El peligro radica en que estos grupos actuando en consonancia de sus intereses particulares desplieguen todos sus recursos (trolls, unificación del discurso en radio TV y gráfica, acuerdos empresariales, innovación tecnológica, etc) para construir posverdades, figuras de un enemigo en común, legitimación de la violencia, justificación y validación de las medidas de ajuste.

No es de extrañar entonces la censura impuesta sobre toda voz opositora a este gobierno, cuestión cristalizada en el reciente despido de Victor Hugo Morales, pero con antecedentes como la clausura de 678, el cese de contrato de Pedro Brieger en la TV Pública, censura hacia Roberto Navarro, Pettinatto, y TVR en C5N, todos ejemplos de consumo masivo con tintes críticos a la gestión de gobierno actual. Ni que hablar de los 21 despidos en Radio Nacional, en una evidente persecución ideológica.Qué pensarán aquellos que hace dos años decían que el gobierno K detentaba una dictadura de medios, ante éste panorama…

Tal vez te interese:21 nuevos despidos en Radio Nacional

Tampoco es una rareza el ataque sistemático a Cristina por parte de Clarín durante años, nila insistencia sobre la corrupción de ex miembros del kirchnerismo, desconociendo y no asumiendo el enorme prontuario corrupto del gobierno macrista y sus funcionarios, cuyo líder asume la presidencia con más de 200 causas en su contra, e intenta redimir una deuda de aproximadamente 70.000 millones de pesos de su familia al Estado, entre tantos otros ejemplos .
Proyecto el cual intenta “deskirchnerizar” el país, posicionando al movimiento como la causa de todo mal, siendo culpable de la pesadísima herencia y “el país en ruinas que dejaron”. Estrategia ya usada en los 70 por la dictadura cívico-eclesiástico-militar para quebrar con todos los logros alcanzados en materia de derechos, e instaurar un orden imperialista en toda la región, demonizando al peronismo para legitimar los actos de violencia institucional y el terrorismo de estado.

Si ésta reflexión invita a pensar sobre el efecto que producen estos grupos mediáticos, podemos recordar el caso de Santiago Maldonado y las diversas e increíbles hipótesis planteadas para deslindar de responsabilidades a Gendarmería y el gobierno de Macri. Es que claro, en su génesis misma tanto Clarín como La Nación estrecharon vínculos íntimos con las fuerzas armadas, pues es desde la dictadura donde se posicionan como socios indisolubles y consolidan su hegemonía económica, a cambio de la autocensura ante los crímenes de Lesa Humanidad que ejecutaba el gobierno militar, claro…
De allí que al primer día de asumir Mauricio Macri, una editorial de La Nación invita a perdonar y frenar los juicios de lesa humanidad sobre los represores imputados, reivindicando su accionar durante la época.
En este mismo sentido es que, a través del control de redes sociales logran instaurar un odio irracional sobre el caso mediante el velo, cerco, blindaje mediático y el dominio de mensajes en memes o videos en redes sociales. SU discurso entonces se instaura como verdad, haciendo posible así que pasen desapercibidas todas las medidas que atentan contra el pueblo, y aún más, posicionándolas como válidas.
Desviando la cuestión política realmente importante, que es la desaparición forzada de un ciudadano en defensa de los pueblos indígenas; polarizando nuevamente, y utilizando los históricos argumentos de la burguesía para clasificar de “terroristas e incivilizados” a los Pueblos Mapuches y estigmatizar al ser social y político mismo de Santiago.

Quien gana y quien pierde

Este operar obviamente también atenta contra las organizaciones de base, lo vemos en los cada vez más frecuentes casos de allanamientos y desmantelamientos injustificados de radios comunitarias, de la mano de la fuerza represiva y dirigentes del ENACOM. El objetivo es claro, callar a las minorías (que somos mayoría) para legitimar el discurso que emana desde el poder económico.

Solo así puede entenderse que a pesar del negativo balance del gobierno en dos años nuevamente gane unas elecciones y tenga el poder de seguir profundizando la lógica neoliberal con mayoría en el congreso. Siendo evidentes y conocidos los casos de corrupción, fuga de capitales, dirigentes con cuentas en paraísos fiscales, aumento abrupto de la inflación, endeudamiento del pais donde los mismos dirigentes Pro compran bonos a 100 años, siendo ellos quienes encabezan los Ministerios (Ceocracia), despidos masivos, estancamiento de la industria nacional, disminución de presupuesto para universidades, cierre de carreras, flexibilización laboral, suba de la edad jubilatoria, etc, etc.

Por lo demás, parece hasta redundante decir que el gobierno macrista concibe la comunicación y libertad de expresión como una mercancía, y no como lo que de hecho es, un Derecho Humano elemental por el rol que desempeña en tanto garante y vía para realizar todos los derechos ya conquistados, y profundizar en la lucha de los que aún están pendientes.
Actos como la persecución de medios alternativos -no es por pesimismo- serán moneda corriente en una etapa del gobierno nacional donde todas las medidas antidemocráticas recrudecerán. También podrán verse casos que evidencian lo planteado en la fusión de corporaciones como Telecom y Cablevisión (Clarín) por ejemplo, situación que implica un dominio informático del cual dependemos –casi por completo- en lo que respecta a la hegemonía de los 3 servicios (cable, telefonía, internet), y en cuanto al registro de datos de los usuarios, cuestión no menor en la era de las redes sociales.
Desde este lugar creo que es trabajo de tod@s defender la comunicación democrática al servicio del pueblo en un contexto de expansión de los intereses corporativos y transnacionales, en este sentido el apoyo a los medios alternativos como éste, y tantos otros proyectos, es fundamental en un ámbito de disputa simbólica.

L-Ar