La realidad de lo virtual: El macrismo entre Maldonados, Mapuches, Kirchneristas y estudiantes

Por Rafael Bustamante

Creo que un concepto más interesante que la realidad virtual, es la realidad de lo virtual. Es decir, realidad, eficacia, efectividad de lo virtual. Efectos reales de algo que no existe realmente”. Zizek
Más allá de la tecnología que permite ver pokemones donde no están, está la realidad de las personas cazando esos pokemones.

Más allá del discurso del nazismo que permite ver amenazas en el judío, está la realidad de todo un país movilizándose detrás del führer.

Más allá del ERP, está la construcción de un aparato represivo cívico-eclesiástico-militar para “reorganizar” al Estado.

Más allá de la amenaza de “The Mapuche Nation”, está la realidad de un Estado que le permite a Lewis y Benetton ignorar los reclamos de pueblos originarios.

Pongamos lo siguiente, el gobierno ha estado empleando todo este tiempo la estrategia de la grieta para no discutir que eso es quizás la propia democracia. Así, la democracia funcionaría en otro lado, en otro contexto, sin grietas o desacuerdos estructurales: “en un país en serio”, al que le falta algo (peronismo, por ejemplo) o tiene otra cosa (respeto a las instituciones, por ejemplo). Lo que no se puede discutir es la sociedad, la forma en que funcionamos. La democracia sería votar como implementamos tal cosa que es en Sí necesaria y no la necesaridad de la cosa: La reforma en la educación secundaria no puede pensarse de otra manera, solo podemos discutir como implementamos eso que es obvio debe ser así como se lo propone.

Si alguien cree que la reforma no debe ser la propuesta, entonces ahí la opinión del otro que era respetada pasa a ser combatida. Mientras no estorbe, no “amenace” al orden, todo bien. La sociedad es perfecta, funciona, es orgánica, es un cuerpo ordenado, excepto por el intruso, el ajeno que llega constantemente a amenazar ese orden.

Como dicen en La Vanguardia
, el gobierno habría estado lanceando a la bestia del populismo. Es decir del que podría ser un Estado de Bienestar que en realidad es un Leviatan que amenaza a la libertad y que se construye con demagogia. El problema es que han surgido nuevos inconvenientes que ponen en tela de juicio esa afirmación.

Por un lado, un nuevo desaparecido en democracia. Santiago Maldonado ha interpelado a toda la sociedad. Desaparecido luego de un desalojo a una comunidad mapuche, se sospecha de gendarmería. Gendarmería es el caballito de batalla de la ministra Bullrich en contra de ese monstruo del populismo y su aliado el narcotráfico. Sabemos que en la visión neoliberal orgánica, el narcotráfico es un “Otro” que opera desde afuera, que amenaza también el orden institucional y no es un producto del propio capitalismo, de esa creencia en la necesidad del lucro que hasta hace un mercado de la mayor alienación del hombre, su dependencia adicta. Por tanto se puede combatir salvando a esta sociedad.
Es un problema ajeno que amenaza a débiles.

Santiago Maldonado, vuelvo al artículo de La Vanguardia, interpela a todos con aire de universalización, despolarizando. La despolarización dejaría de ser funcional. Gendarmería, en caso de estar detrás de la desaparición, podría dejar de ser garantía de esa Verdad.
La propia existencia de la grieta, que genera una dependencia paternalista al macrismo -por parte de quien cree que el gobierno es amenazado por esos intolerantes-, también se vería cuestionada. Y, si la fachada de la grieta cae, la virtualidad estaría expuesta y se perdería su efectividad: detrás de la amenaza subversiva del kirchnerismo podrían aparecer personas con visiones distintas y hasta con humanidad y no defensores de lo corrupto, lo malo, lo cruel, el odio y la intolerancia. Personas.

Pero el gobierno actuó rápidamente, construyó, apalancándose en los medios, a un monstruo aún mayor. Uno tan grande que hasta el propio Maldonado podría haber sido víctima. Hay una teoría conspirativa que incluye grupos anarquistas, revoluciones, conquistas territoriales (y no reivindicaciones), británicos, etc. etc. etc. El Otro se muestra como la amenaza comunista, como los judíos, como los reptilianos, como los alien-ígenas que son. Algo a nivel mundial pero también en tan pequeña escala que es capaz de estar en la propia escuela.

Es así, la gran conspiración, de lo que un enorme amigo mío, llama “la internacional kirchnerista”, está ahora amenazando en las escuelas. Intentó hablar de Maldonado para adoctrinar, y ahora -siempre tan pillos, tan inteligentes y por eso tan peligrosos (aunque también estúpidos que no ven la realidad)- están conquistando la mente de los “chiquitos” que harían de una tierna Ofelia un títere. Ellos se meterían así con la pureza de los adolescentes que son ingenuos, que no son perfectos ciudadanos. O que no quieren estudiar o solo quieren divertirse y no hacer política, porque además no entienden.

“¿Vos militas en un partido político?” es la pregunta que prueba que los partidos políticos son mafias, círculo rojo, organizaciones antidemocráticas, etc. Que hay un complot, siempre un complot debajo de todas las demandas, de todas las posiciones contrarias al gobierno. De un gobierno que es apolítico, que encarna la Razón. Una Razón que esa cosa que está ahí afuera, que existe y que solo el macrismo ve.

Si el macrismo es amenazado, la verdad es amenazada, la Razón, el futuro, el progreso, todo eso es amenazado. El futuro del país es amenazado. Eso es lo que está en juego, la Fe en el progreso. Eso es lo que Santiago Maldonado sin querer o queriendo, atacaba. Eso es lo que los Mapuches amenazan. Eso es lo que las tomas de los colegios está atacando. El futuro. El futuro que solo los votantes de Cambiemos y su líder pueden ver.
En el pasado fueron los judíos la amenaza de esa democracia y ese futuro. Hoy son los latinos en Estados Unidos -o la tecnología- (They take our jobs). Son los inmigrantes en Europa, los desplazados. En Argentina son los mapuches (tan Otros que son chilenos) y los zurdos-kirchneristas.

Toda ese relato, tan fantasioso, tan irreal, sí tiene efectos en la realidad de una sociedad que no es homogénea -pero que se quiere homogénea-. Tiene efectos en una sociedad contradictoria, pero que se quiere coherente pese a eso.
Más allá de la realidad virtual, estaría la realidad de lo virtual, de esa fantasía que terminaría estructurándose en la realidad: Está la represión de las voces disidentes, está el ascenso de Donald Trump, está el pedido de mano dura con los estudiantes para no oír su reclamo, está la criminalización del feminismo y de la protesta social, así como estuvieron el nazismo o el Proceso de Reorganización Nacional que fueron los que en el pasado no tan pasado se erigieron para salvar a la sociedad de esa amenaza externa.