La Forreada de la “mama luchona”

La forreada causa risa

Las nuevas formas de humor parecerían ser no más que intentos desesperados por apartarnos de aquello que nos angustia, con el costo ineludible de ya no reconocer que nos causa gracia.

Pero antes de sacar conclusiones, prestemos atención a un chiste en particular: la madre luchona ¿Por qué causa risa? Para que cause gracia, es necesario saber por qué, y no nos llevaría mucho averiguar que los que disfrutan con este chiste no saben por qué lo hacen. Causa risa, y no gracia, porque no nos reímos con el otro, nos reímos de él.

Antes de analizar propiamente este “chistecito”, debemos tener en cuenta de que es una forreada, y una forreada no es cualquier clase de humor, mucho menos uno inocente. Ya sea explicita o implícitamente, el que forrea lo hace para engrandecerse, en pos de que alguien más quede reducido a un chiste.

Fe de erratas

En un principio habíamos partido de la premisa de que esta forreada obedecía al hecho de que la mama luchona atentaba contra los ideales de virilidad y masculinidad: madres sin maridos equivalía a mujeres poco confiables. Entendíamos que los hombres que se burlaban de las madres solteras lo hacían ante la impotencia de no poder reivindicar su lugar de macho en la familia.

Pero Natalia Fernández propuso una hipótesis mucho más acertada para nuestro conocimiento del por qué causa risa esta forreada. El planteo original de que la madre luchona era un símbolo de burla no nos permitió ver que en realidad: “La mamá luchona no es la que no tiene pareja, sino la mujer que a pesar de haber tenido hijos no renuncia a su vida”

La hipótesis seria que la mama luchona rompe con el estereotipo de madre impuesta a las mujeres. En vez de atentar solamente contra el ideal de virilidad, nos cuadra más pensar que lo que asusta a los hombres, es que el rol de la mujer cambie.

“La mamá luchona, para mí, no atenta contra la virilidad masculina, sino que rompe con la idea romántica de la maternidad. Por eso son luchonas las mamás que se van a bailar o dejan a sus hijos al cuidado de las abuelas” Natalia Fernández

Sostener un estereotipo de madre que ya no existe es lo que intentan los hombres con esta clase de chistes cínicos. Es el mismo estereotipo de la puta y la santa, en el que Freud había señalado que los hombres solemos elegir a las mujeres mediante estas dos categorías.

“Como ser madre te hace santa, y salir a bailar te hace puta, ser madre y salir a bailar es una contradicción intolerable. Eso sin mencionar que las mamás luchonas atentan contra la castidad impuesta a las mujeres”

Esta contradicción intolerable se traduce en terminos amenazante ¿Por qué?

La amenaza imaginaria

No vayamos a confundir amenazante con femicidio. Mientras hay hombres que salen a violar mujeres (amenaza real), no es lo mismo en materia de violencia decir que se ven amenazados por ellas (amenaza imaginaria).

¿Por qué se ven amenazados? Por que el rol de la mujer esta cambiando, y en la medida en que los hombres no se hacen a la idea de este cambio, les resulta cada vez más y más amenazante. Con el esquema familiar alterado, y mujeres que no se conforman con ser esas madres con la que soñaron sus edipos, ellos ya no son necesitados de la misma forma que antes.

Es asi como el rol de la mujer que esta cambiando llega a cuestionar los ideales de masculinidad con tanta fuerza, que le es imposible a los hombres pensar un mundo donde las mujeres no entran bajo su dominio. Si bien, la diversidad sexual critica todo el tiempo el ideal de masculinidad, lo que demuestra esta forreada es que nada lo ha descolocado mas que los nuevos modelos de femineidad.

La forreada trata de disimular patéticamente esta amenaza imaginaria, lamentablemente, redoblando la violencia de genero. Pero a su vez nos da la certeza de la necesidad de deconstruir la masculinidad, la cual se dirige hacia un marcado cinismo.

 

Por Sebastian Mas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *