Elecciones Humanidades: el panorama Estudiantes

El 28 de Abril se vota por el Consejo Superior, el Consejo Directivo y el Consejo de Investigación. Los claustros Estudiantes y Auxiliares irán por los tres, mientras que el Personal Administrativo Universitario (PAU) y Graduados por el Directivo y Superior. Por su parte, las Sedes Regionales votan representantes al Consejo Asesor (Tartagal y Orán) y a las facultades que pertenecen.

Por Emi Frascaroli*

La conducción del Centro de Estudiantes de la facultad de Humanidades, el radicalismo de Franja Morada, emuló la estrategia político-electoral del gobierno nacional: la polarización. La fragmentación del campo popular y los desafíos.

Estudiantes en Humanidades

La militancia de quien administra hoy por hoy el Centro Único de Estudiantes de Humanidades, agrupación Franja Morada, enfiló en la política que pregona a nivel Nación la Alianza Cambiemos: construir al rival electoral.

Con voz propia en la universidad, el radicalismo sedimentó una estrategia política “de choque”. La campaña de Franja Morada del año 2016, en pleno apogeo de la vuelta al neoliberalismo, vaticinaba la polarización que este año ganó el lugar principal de una campaña electoral dada a conocer muy prontamente.

El panorama en Humanidades presenta una amalgama de organizaciones auto-referenciadas como oposición que disputan los votos del estudiante que no avala la política-económica del Gobierno Nacional, estudiantes que aún no han conformado una postura político-partidaria y estudiantes que asientan la anti-política. Habrá que disputar el sentido común, ornamentar una estrategia que sepa canalizar el descontento de lxs estudiantes y, a su vez, se ponga a la altura de la coyuntura económico-social.

Polarización PRO

La polarización que exhibe Cambiemos colocó al Kirchnerismo como su rival político-electoral. El bipartidismo que instauró Franja Morada, el brazo radical en la universidad, encasilló al Movimiento 10 de Octubre bajo ‘kirchnerismo’ e impulsó la misma lógica. Mismas jugadas en un escenario distinto.

Si bien la estrategia político-electoral de la Alianza Cambiemos pretende polarizar con la anterior administración del Estado, el Kirchnerismo, su último fin es colocar en el lugar de “la solución de todos los males” al Massismo. Con un discurso de distanciamiento respecto al kirchnerismo, el Frente Renovador que lidera Sergio Massa se muestra- estratégicamente- crítico al macrismo: en los medios, los políticos suelen decir lo que la sociedad quiere o necesita escuchar. Sin embargo, en el Parlamento los votos han acompañado- con apoyo de genuflexiones del peronismo- medidas impopulares con la falaz justificación de “dar gobernabilidad”. No son tan distintos.

Muy por el contrario, el tablero político de la UNSa presenta un clima particular: la primer Asamblea Estudiantil del año, llevada a cabo el pasado viernes, plasmó el descontento de lxs estudiantes para con la actual conducción del CUEH. Las diferencias político-ideológicas y partidarias fueron claras: lxs estudiantes no se sienten representados por una organización que practica la anti-política, que autoproclama luchas “a-políticas”, que dejan entrever sed de revanchismo y que no reflexiona ni siquiera sobre el embate neoliberal que emana de la política económica del gobierno de Mauricio Macri, al cual defienden con puño y espada.

Al parecer, la estrategia electoralista de Franja Morada “contra la corrupción” dio un paso en falso: intentaron relegar la importancia de conformar un plan de lucha programático en apoyo a la Educación Pública y el paro docente para confrontar con la anterior administración del CUEH, Movimiento 10 de Octubre. Así lo plasmaron en la orden del día que se limitó a proponer dos ítems en el temario, es decir el de los ingresos y egresos de la Coordinación de Asuntos Estudiantiles y las “irregularidades administrativas y financieras” de la anterior gestión. Sin embargo, las demandas lograron revertir el orden incorporando consignas votadas por las mayorías presentes que reclamaron tratar temas que involucran a la sociedad toda.

Desafíos

La política “de choque” plasmada en los primeros pasos de la conducción Franja Morada en el 2017 tiene una lectura equívoca que deberán aprovechar las organizaciones populares: la tercera fuerza no responde a la lógica del “camaleón”. En la Universidad la tercera fuerza, según elecciones últimas por el Centro de Estudiantes, colocan a El Ceibo en el Frente Independiente. Lo sigue la trostkista agrupación El Frente Estudiantil (Nehuen + UJS).

Para torcer la victoria de la derecha universitaria, vestida como Franja Morada, es necesario alzar consignas que fijen un horizonte en común y coadyuvar a que el amperímetro en las urnas coloquen a quienes representan los intereses de los estudiantes y levanten las banderas del pueblo trabajador ante decisiones políticas que vayan en detrimento.

El movimiento estudiantil en Humanidades trasluce una amalgama partidaria que tal vez no tengan profundas diferencias político-ideológicas, sino más bien metodológicas. La coyuntura actual demanda la construcción de un proyecto político que sea capaz de frenar el avance del macrismo en la UNSa, que ya dio sus primeros pasos con el triunfo a Rectorado por el contador Antonio Fernández, quien tejió un armado de cooptación a lxs estudiantes a través de la Coordinación de Asuntos Estudiantiles.

Si bien el escenario es distinto, se avizora una dicotomía en los resultados: una profundización del ajuste en la Universidad o el espaldarazo necesario para reactivar al movimiento estudiantil en su conjunto. Las mezquindades partidarias deberán quedarse atrás, para que no se repitan los resultados de las elecciones por el Centro de Estudiantes en 2016.

 

*Estudiante de la carrera Lic. Ciencias de la Comunicación

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