Comunidad Lule: Territorio de Resistencia

El Pueblo Lule, cuyo reconocimiento territorial y Personería Jurídica ya ha sido emitido por el INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas) por Resolución N°0539/2006, viene de hace varios años sufriendo violentos atropellos por parte del empresario agropecuario e inmobiliario Edgardo Bellini, quien si bien posee un inmueble cercano a la Propiedad Comunitaria, no deja de avanzar sobre el territorio Lule, ya sea corriendo el alambrado o abriendo entradas que no son las que le corresponden por derecho.

 

La comunidad habita ancestralmente la Finca Las Costas del Municipio de San Lorenzo, razón por la cual se les otorgó la personería como comunidad indígena perteneciente al pueblo Lule. Son alrededor de 280 familias que ocupan desde antaño 12.000 hectáreas.

 

Lamentablemente el conflicto con Bellini, es tan solo uno de los tantos que enfrenta la comunidad. Sea por sus condiciones paisajísticas o por su cercanía con la ciudad de Salta (a sólo cinco kilómetros), la comunidad Lule viene soportando todo tipo de embates tanto desde el Gobierno como de particulares hacia su territorio.

 

En el 2010, sufrieron la usurpación de tierras por parte del Jockey Club, para la construcción de canchas de rugby. En esta oportunidad la comunidad fue reprimida brutalmente por la fuerza policial, dejando a varios integrantes heridos, detenidos y procesados. Cabe mencionar, que el Club intervino una cañería hecha por la comunidad para regar dichas canchas, perjudicando a las familias generándoles escasez de agua.

 

En el 2013, se enfrentan a un nuevo desvío del cauce del arroyo Potrero Grande que abastece a la comunidad, esta vez para abastecer las piletas de los country de la zona, de los empresarios Beccar Varela y O’Reilly, quienes mantienen estrechos vínculos con el poder.

 

En el 2015, el Gobierno dona 3,5 hectáreas comprendidas dentro del territorio ancestral del pueblo Lule al “Club Social y Cultural de Residentes de los Valles Calchaquíes”, ocasionando de hecho, un conflicto entre estas comunidades. La comunidad se ha convertido así en guardiana de la naturaleza ante las intenciones reiteradas de desmonte y desvío de los cursos naturales de agua, para favorecer la codicia de los empresarios inmobiliarios que se ven respaldados por las fuerzas de (in) seguridad y los sectores políticos afines.

 

El día 23 de Marzo, María Saravia, Secretaria de Actas de la Comunidad, ante la impotencia de ver a sus chañares y algarrobos caer ante la avanzada de las topadoras enviadas por Bellini, intervino decididamente sentándose en una de ellas, al tiempo que convocaba a otros miembros de la comunidad.

 

https://www.youtube.com/watch?v=BKqmZEOMEGo&feature=youtu.be

 

David Torres, el vicepresidente de la comunidad, señaló que desde la Secretaría de Ambiente, se negó haber autorizado el paso de las máquinas por el lugar. A pesar de que Bellini tiene una salida de su propiedad que colinda con Villa Santa Rita, insiste en abrir una nueva en territorio ajeno.

 

La comunidad se mantiene en alerta y en estado de Asamblea permanente, dispuestos a defender su tierra, sus árboles nativos, sus derechos, por ellos y por las generaciones futuras, porque como nos dijo María, “los árboles son custodios, que no se valoran, pero que son el pulmón de la ciudad.”

 

“Las Bertas”

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *