Bullrich, Gendarmería y la desaparición forzada de Santiago Maldonado

El joven acompañaba una protesta de la comunidad mapuche Pu Lof de Cushamen, Chubut, para defender sus tierras. No se sabe nada de él. La Ministra de Seguridad deberá dar explicaciones porque testigos afirman que Gendarmería lo subió a una de sus camionetas.

Pasan los días y la preocupación se agiganta. Santiago Maldonado es un desaparecido en democracia que luchaba en apoyo a la liberación de un preso político. Todo pareciera ser una crónica de la nefasta época de la dictadura, pero no.

Hace 8 días la comunidad mapuche Pu Lof de Cushamen, Chubut, decidió cortar la ruta 40 para exigir la liberación de Facundo Jones Huala, dirigente originario. La Gendarmería respondió con balas. Los mapuches huyeron por los árboles y cruzaron el río. Santiago, un joven de 28 años rionegrino que acompañaba de forma solidaria la protesta, fue acorralado por Gendarmería Nacional; lo golpearon y subieron a una camioneta. Aún no se sabe nada de él.

Se presentaron 3 hábeas corpus para solicitar la investigación por parte del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la APDH de la Provincia y el defensor oficial federal, Fernando Machado. El Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas exigió al Estado Nacional que implemente “una estrategia integral y exhaustiva para la búsqueda y localización” de Santiago y tome inmediatamente “todas las medidas urgentes que sean necesarias para buscarlo y localizarlo, tomando en cuenta los datos proporcionados por los miembros de la comunidad mapuche Pu Lof presentes durante la acción represiva”.

Ahora se suma que la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la Nación, la cual convocó a la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para dar explicaciones al respecto.

Según el defensor oficial la versión de los mapuches y el rastrillaje condicen entre sí: ambos dan cuenta que Santiago no pudo haberse ahogado por la profundidad del lago lleno de ramas. Además, Machado relató en una entrevista al diario Página 12 que “Las dos camionetas estaban muy limpias. ¡Extremadamente limpias! Digamos… como si hubiesen sido limpiadas, como lavadas. Eso conspiró contra el levantamiento de huellas o rastros. Una de las camionetas tenía una faja de clausura rota del lado de la puerta del conductor”.

Funcionarios del Gobierno Nacional y de Chubut, como así también delegados de Gendarmería, manifiestan desconocimiento por no haber estado. Incluso van más a fondo: intentan justificar su ineptitud diciendo que los mapuches son los agresivos, pero no brindan respuesta alguna.

Los reclamos se trasladaron ciudad a ciudad y rápidamente hubo conferencias de prensa y movilizaciones. De hecho, este jueves habrá una nueva convocatoria para reclamar la aparición con vida de Santiago Maldonado. Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, múltiples organismos de Derechos Humanos locales e internacionales, organizaciones sociales y políticas, sindicales e instituciones educativas manifestaron su preocupación por la desaparición forzada del joven que acompañaba la protesta mapuche a la vera de la ruta 40 en Cushamen, Chubut.